Desde la ciudad se les impuso el mote de dialectos por la soberbia de quienes se consideran dueños del país, se les llama dialectos por desprecio y es una muestra del racismo que impera en México de manera cotidiana y abrumadora.
De cualquier manera, ese idioma tiene la particularidad de que todas sus palabras terminan en vocal, si se ve por allí alguna palabra p’urhepecha que termina en consonante, está mal escrita.
J. L. Rodríguez Avalos













































