La gran comunidad Judeo-Cristina, entre la que estamos los católicos, tenemos como tradición celebrar con familiares y amigos, reuniones para festejar el nacimiento de Cristo... reuniones en las que predominan los buenos sentimientos y los buenos deseos.
Hasta aquí nada nuevo... Pero quizá para algunos si sea novedoso saber que los P'urhépechas celebraban (y seguramente algunos celebran todavía) el nacimiento del Nuevo Sol, precisamente al amanecer del día 25 de Diciembre de cada año... y no el 2 de febrero.
Desde antes de los Egipcios se tiene información escrita confiable de que otros pobladores de grandes culturas antiguas, hacían lo mismo... Exactamente el mismo 25 de Diciembre de cada año.
Tata Huriata, nuestro padre Sol envejecido, durante los amaneceres de verano y otoño, "sale" un grado mas al sur cada día... Pero al entrar el solsticio de invierno (21 de Diciembre de cada año) pareciera que deja de caminar hacia el sur y los días 22, 23 y 24 de Diciembre, parece salir en el mismo sitio. En estos dias el Sol Envejecido "muere", pero no muere... Se renueva... Renace el día 25 y comienza a moverse hacia el norte, hasta el fin del equinoccio de primavera (nuestro buen amigo Don Jose Luis Huerta Ruiz, sostiene que debe ser el 25 de Diciembre y no el 2 de Febrero cuando deba celebrarse la ceremonia del fuego nuevo)
Así que amigos no creyentes... regocíjense en el renacimiento del Sol el 25 de Diciembre y celébrenlo con familiares y amigos... con el mundo entero; pues si no ocurriera así, grandes calamidades nos asolarían.
¡Un gran abrazo con mis mejores deseos...!













































