La pirekua sirve para cantar los sentimientos pero también para descubrir el mundo y expresarlo. Dice el pireri y compositor Ismael García Marcelino, de Jiuatsio, que la pirekua se tiene que cantar mirando a la persona a la que se le canta, así como se habla el idioma, que requiere ver al interlocutor.
Sólo en la ciudad se puede escuchar la pirekua dentro de un teatro, o restaurantes y peñas. En el pueblo anda de callejera y se instala en la esquina, debajo del foco de a 60 si ya se hizo nochecita."
Fragmentos alusivos a la música michoacana en dos artículos acerca de La tradición, escritos por J. L. Rodríguez Ávalos (Guadalajara, Jalisco, México, 1947) reside en Morelia desde 1962. Promotor cultural, productor de radio y televisión, director de teatro, escritor y dramaturgo. Premio Nacional de Promoción de la Cultura, México 2002. Fundó el Colectivo Artístico Morelia...
¡híjoles... parecía que no cantaban... pero... Y, como decía Raúl Velasco... "Aún hay mas"













































